martes, 8 de agosto de 2017

Comunicado Cursos de Verano HOAC #CVHOAC


Otra manera de ser, trabajar y vivir en el mundo obrero #CVHOAC


Convocados por la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), 350 personas hemos celebrado en la Universidad de la Mística (CITES) de Ávila, los Cursos de Verano, bajo el lemaOtra manera de ser, trabajar y vivir en el mundo obrero. Los cursos son un espacio de oración, reflexión y diálogo para quienes participamos, disfrutando y conviviendo en un clima de acogida y fraternidad. 

Este año y a través de distintas reflexiones, ponencias y experiencias, hemos dialogado sobre el acompañamiento de la fe que hemos de prestar a militantes cristianos. También hemos compartido qué economía necesitamos para construir una vida digna desde el trabajo decente, iluminado por distintas experiencias de personas y colectivos para militantes, familiares, simpatizantes y amigos) y hemos orado desde la vida para construir el bien común.
En el marco de los cursos, nos hemos manifestado, en la Plaza de Santa Teresa de Ávila para denunciar públicamente con La pasarela de los contratos precarios, la manera en la que está organizado el trabajo y cómo afecta a las condiciones de vida de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país y en el mundo. A continuación hemos compartido y celebrado la Eucaristía con la Iglesia de Ávila en la Parroquia de San Pedro. Les hemos dado la voz a las trabajadoras de la limpieza del edificio de la Junta de Castilla y León (Los Paúles) que llevan 5 meses sin cobrar su salario, solidarizándonos con su lucha y con la entrega de 2.000 euros recogidos, como expresión de nuestra comunión de bienes, entre los participantes.

Fruto de este compartir entendemos que lo que está pasando en nuestra economía, nos afecta a todos y a todas de una manera determinante, especialmente a los más pobres, ya que está basada en el logro del beneficio sin medida y no tiene en cuenta a las personas, mercantilizándolas y utilizándolas en su propio beneficio. El papa Francisco nos recuerda que "esta economía mata" y que, "es necesario una economía que cree comunión" (Congreso Internacional de Economía de Comunión) y esto no es posible sin la promoción de la justicia.

Economía y comunión deben estar una al lado de la otra, y cuando van unidas nos lleva a compartir lo que somos y tenemos. La economía debe estar al servicio del bien común y por eso afirmamos que es urgente recuperar la centralidad del trabajo, tan devaluado en los últimos años, por la escasez de éste y por la precariedad que se ha instalado en la vida de las personas con la consecuente pérdida de derechos sociales y laborales.

Creemos que es necesario desarrollar una nueva cultura económica, para avanzar en la lucha contra la pobreza y así evitar víctimas y descarte de personas.

Planteamos que hay instrumentos para que esto sea posible:
Economía de comunión como camino, proponiendo y viviendo un estilo de trabajo y de vida alternativos a los dominantes en la actualidad.
Economía social como base del trabajo decente y del bien común.
Una renta ciudadana (o salario social) que garantice que, mientras no tengan trabajo que lo permita, todas y cada una de las personas alcancen unos mínimos vitales necesarios para llevar una vida digna.
Finanzas éticas. Utilizando el dinero en coherencia con nuestros valores.
Experiencias de Fondo de Solidaridad, como expresión de comunión de bienes con las personas empobrecidas.

Estas experiencias que hemos compartido en los cursos no son las únicas, hay más, y unas y otras muestran el camino que estamos llamados a recorrer como expresión certera que otra forma de ser, pensar y vivir es posible. 

Como creyentes en Jesús, el Dios de las personas y de la vida, quien nos anima a construir Reino de hermanos y hermanas, os animamos y convocamos a seguir siendo semilla de ese Reino en nuestro mundo.  

jueves, 27 de julio de 2017

Otra manera de ser, estar y vivir en el mundo obrero.

350 personas, entre militantes y simpatizantes de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), participarán en los cursos de verano 2017 que se impartirán del 31 de julio al 6 de agosto en la Universidad de la Mística (CITeS) de Ávila. 

Estos cursos son un espacio de oración, reflexión, diálogo y convivencia que en esta edición se ofrecen para reflexionar y profundizar sobre otras maneras de ser, trabajar y vivir, más conformes con la dignidad de la persona y el respeto a la Creación; para profundizar en el sentido de una economía que priorice el trabajo decente y construya el bien común; y para conocer y compartir experiencias de otras formas de construir economía que son ya realidad. En este sentido, los cursos se estructuran en tres momentos diferentes: 

En primer lugar, las jornadas de reflexión​, convocadas con el título «El acompañamiento de la fe en la vida diaria: un servicio imprescindible»​ , van dirigidas a sacerdotes, seminaristas y animadores en la fe. El ponente es el sacerdote diocesano de Bilbao, Manu de las Fuentes​, que expondrá su reflexión los días 31 de julio y 1 de agosto​. 

En la segunda parte de los cursos se desarrollan las jornadas de profundización y diálogo​, abiertas al público en general, y que abordarán el tema «Para construir una vida digna desde el trabajo decente. ¿Qué economía es necesaria​». Durante los días 2, 3 y 4 de agosto se impartirán dos ponencias y un panel de experiencias. Los ponentes serán Pedro J. Gómez Serrano​, profesor de economía de la Universidad Complutense y del Instituto Superior de Pastoral de Madrid; y Lucio Arnáiz​, responsable en España de la Asociación de Sacerdotes del Prado. En el panel de experiencias intervendrán representantes de Comisión Internacional de la Economía de Comunión​, de la Cooperativa Escode Textil​, de FIARE ​(Banca ética) y del Fondo de Solidaridad Diocesano de la HOAC de Cartagena-Murcia​. 

En el marco de estas jornadas de profundización está prevista una comparecencia ante los medios de comunicación​; la realización de un gesto público en Ávila para denunciar la precariedad laboral; y la celebración de la Eucaristía​, en la parroquia de San Pedro, que será presidida por el obispo de Ávila, D. Jesús García Burillo. 

La tercera parte de los cursos serán las jornadas de oración​, convocadas bajo el título «Orar desde la vida para construir el bien común​», abiertas también al público en general, y que se desarrollarán los días 5 y 6 de agosto​. el ponente en este caso será Antonio Hernández-Carrillo​, consiliario de la HOAC de Andalucía y autor de libro Te ofrecemos todo el día… Orando a Jesús obrero. 

Finalmente, la HOAC emitirá un comunicado​ de conclusiones. 

domingo, 30 de abril de 2017

TENDER PUENTES EN EL MUNDO OBRERO Y DEL TRABAJO













#1MCreoPuentes

Manifiesto de la Juventud Obrera Cristiana y de la Hermandad Obrera de Acción Católica ante el 1º de Mayo de 2017

Celebramos el 1º de Mayo, la fiesta más importante para el mundo obrero, en el que las trabajadoras y trabajadores de todo el mundo nos unimos para manifestarnos y reivindicar trabajo y mejores condiciones laborales.

Expresiones como: «he llegado a trabajar hasta 17 horas en un día», «cada viernes me dan los turnos de la próxima semana», «tengo un contrato que empieza y termina en el mismo día», «es lo que hay», en boca de Inés, David, Adrián,… son cada día más frecuentes y hacen que el presente y el futuro de las trabajadoras y trabajadores sea incierto, ya que nos lleva al conformismo y a vivir eternamente instalados en la precariedad laboral.

A menudo escuchamos que hemos salido de la crisis, que la economía ha mejorado y que se está creando empleo. Escuchamos menos que esta bajada del desempleo lleva consigo precarización y pérdida de derechos: temporalidad, inestabilidad, falsos autónomos, horas extras no remuneradas y más pobreza. Según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en marzo el paro bajó en 48.559 personas, muy pocas comparadas con las 3.702.317 que continúan aún registradas en las oficinas de empleo, llevándose la peor parte las mujeres y las personas jóvenes.

Apenas se dice tampoco que tener trabajo no es garantía hoy de poder vivir con dignidad. Los denominados «trabajadores pobres», los nuevos excluidos del siglo XXI, representan ya el 14,8%, mientras que el 22,1% de las personas de nuestro país se encuentra ya en riesgo de pobreza y exclusión (Informe Análisis y perspectivas 2016. Fundación FOESSA, Cáritas. Nov 2016) .

Asistimos a la globalización de la economía, no hay fronteras para el capital, sin embargo levantamos muros y fronteras para las personas. Ante esto, es urgente tender puentes, poner en el centro a la persona. El papa Francisco hace énfasis, en la Laudato si’ (127-128), que el ser humano debe estar en el centro de la vida y también nos recuerda que «sin trabajo la dignidad está herida» (Terni, 20.03.14).

La JOC y la HOAC, como Iglesia encarnada en el mundo obrero y del trabajo, manifestamos que es urgente y necesario abordar la situación del trabajo desde todos los ámbitos de la sociedad. Creemos que, solo con el esfuerzo de todas y todos, podremos recuperar derechos y darle la importancia que tiene el trabajo como elemento central en la vida de las personas.

Estamos convocados a ofrecer una respuesta social conjunta y trabajar para:

Promover el trabajo decente. Un trabajo que respete los derechos de las trabajadoras y trabajadores, asegurando un salario justo y seguridad en el puesto de trabajo.

Acceso al trabajo para todas y todos. Ante la situación que estamos viviendo, creemos importante que toda persona tenga acceso a un empleo digno que respete la vocación y que nos permita sentirnos partícipes de la construcción de la sociedad.

Evitar la discriminación. Aunque se haya avanzado en el reconocimiento de igualdad de derechos, hay que dar pasos e integrar a los diversos colectivos en el mundo del trabajo, y cuidar la no discriminación de personas por razón de género, discapacidad, país de origen, orientación sexual, etnia, raza, religión…

Garantizar la protección social. Que asegure la protección de las familias y mejore las perspectivas de desarrollo personal e integración social. Y al mismo tiempo priorizar la necesidad de una renta de ciudadanía que garantice su protección.

Repensar la participación y la conciliación. Que dé libertad para que las personas expresen sus opiniones, se impliquen y participen en las decisiones que afectan a la organización del trabajo.

Un trabajo que nos permita conciliar la vida laboral y familiar y el desarrollo de las necesidades culturales y espirituales, así como el compromiso militante como ciudadanos comprometidos.

Reconocer los trabajos de cuidados. Debemos seguir avanzando hacia un sistema en el que no solo los trabajos «productivos» sean reconocidos socialmente como trabajo, sino también los trabajos de cuidados que posibilitan la vida (el cuidado de niños y personas mayores, la atención a la dependencia, el cuidado de la naturaleza…).

Dialogar sobre el presente y futuro del trabajo. Es necesario y urgente sentarnos en una mesa de diálogo donde gobiernos, empresarios, sindicatos y otras organizaciones sociales reflexionemos sobre el sentido humano y humanizador del trabajo y cómo necesitamos organizar el trabajo, así como medios para que el trabajo y el sistema de producción tengan como objetivo la justicia social.

Jesucristo, Buena Noticia para las mujeres y hombres de hoy, dedicó su vida a anunciar un mundo nuevo, el Reino de Dios que estamos llamados construir aquí y ahora. También nosotros, aun siendo conscientes de la situación que vivimos, anunciamos y ponemos nuestra esperanza en los pequeños cambios que están dando en la sociedad (consumo responsable, economía de comunión, cuidado de la creación,…) que, como la semilla o la levadura en la masa, transforman la realidad en los barrios, en nuestros trabajos, en la calle y en nuestras casas. Estas pequeñas semillas que hoy construyen Reino pueden inspirarnos para tender puentes y crear un mundo entre todas y todos donde se respete la dignidad de la persona y el derecho a un trabajo decente.